La normativa sobre trabajos en altura obliga a inspeccionar algunos equipos y lugares de trabajo. Asimismo, estipula que los empresarios deben asegurarse de que ninguna persona realice una actividad que suponga la realización de trabajos en altura (incluidas la organización, la planificación y la supervisión de los mismos) ni utilice los equipos empleados en dichos trabajos a menos que esté capacitada para ello.