El seguimiento de la corrosión mediante ultrasonidos es una técnica no intrusiva (no invasiva) empleada para trazar un mapa del espesor de un material. La técnica se puede utilizar para identificar variaciones en el espesor del material por corrosión u otros fenómenos de degradación, tales como grietas por corrosión bajo tensión o grietas inducidas por hidrógeno, y visualizarlas de forma gráfica. Los datos se pueden guardar en formato de imagen digital para su posterior análisis. También se pueden utilizar como referencia para futuras inspecciones mediante códigos de colores que representan las diferencias de espesor.
 
La técnica se utiliza en numerosos sectores. En la industria del petróleo y el gas, por ejemplo, se utiliza para inspeccionar y caracterizar la corrosión de tuberías, tanques de almacenamiento y recipientes en servicio.
 
Los mapas de corrosión se pueden trazar mediante sondas de matriz en fase de ultrasonidos o sondas ultrasónicas a cero grados. Habitualmente, en esta técnica se hace uso de una sola sonda de onda de compresión a cero grados que escanea la zona de interés con un barrido de trama. Se puede montar una combinación de diferentes sondas en un escáner para ampliar la probabilidad de detección, escaneando la totalidad de la zona a analizar.