“Ten seguridad en ti misma y sé fiel a quién eres”: una entrevista con Leah McGimpsey, la primera mujer en liderar una división de Applus+

09/03/2026

    En Applus+, celebramos el Día Internacional de la Mujer conversando con Leah McGimpsey, CEO de APEM y EVP de la nueva División Environmental Services. Le preguntamos sobre su trayectoria, el papel que el género ha tenido en su vida y carrera, y lo que significa el liderazgo femenino. Sus reflexiones son honestas, realistas y llenas de la confianza que espera inspirar en las futuras líderes.

    Empecemos fuerte: mirando atrás, ¿hasta qué punto ha influido el género en cómo te has visto y en las oportunidades que identificabas?

    Debo reconocer que, por mi educación, he prestado poca atención al género. Con un hermano mayor y una hermana gemela, los tres obsesionados con jugar al aire libre y los deportes de contacto, crecí en un entorno donde la valía se medía más por tus habilidades que por tu género (tal como debería ser el mundo). Así que, al entrar en el mundo laboral, apenas me fijé en la división por género y me centré en lo que se ajustaba a mis capacidades e intereses. Hacer crecer negocios de forma sostenible y exitosa es un motor para mí, un ámbito donde históricamente ha faltado diversidad de género, aunque ahora está viéndose un cambio enorme.

    ¿Hubo algún referente temprano que influyera en cómo piensas hoy sobre el género?

    Mi entrenador de waterpolo durante la infancia fue un referente genial. En aquella época, el waterpolo en clubes aún se jugaba con equipos mixtos, y él no tenía en cuenta el género en absoluto, se centraba en poner al mejor equipo en el campo para ganar. Mi hermana gemela y yo éramos las nadadoras más rápidas en las bandas izquierda y derecha (éramos zurda y diestra, respectivamente), así que jugábamos en un equipo mayoritariamente masculino. Fue una experiencia estupenda.

    ¿Cómo ha aparecido el género a lo largo de tu trayectoria y cómo ha influido en tus decisiones?

    Estudié Derecho y Contabilidad en la Universidad de Manchester, me gradué con matrícula de honor e inicié mi carrera en Corporate Finance (M&A), un entorno tradicionalmente dominado por hombres que moldeó gran parte de mis primeras experiencias profesionales. Tras tres años en Londres, me mudé a Norteamérica para continuar mi carrera en M&A, antes de asumir un rol de gestión en una empresa privada canadiense. Este cambio, trabajar directamente con equipos directivos para hacer crecer una organización con un propósito claro, marcó la base de lo que más me importa ahora: apoyar y liderar empresas con valores sólidos y un objetivo marcado.

    Al volver a Reino Unido, profundicé en esa experiencia, convirtiéndome en inversora y miembro de juntas en compañías de rápido crecimiento centradas en el medio ambiente, lo que finalmente me llevó a APEM, un negocio cuyo propósito y valores se alineaban con los míos. Me enorgullece ser la primera mujer en liderar una división en Applus+ y la primera mujer al frente de la parte operativa dentro la organización, liderando a partir de unos valores compartidos más que desde el género.

    Eres la primera mujer en dirigir una división en Applus+. ¿Qué significa eso para ti? ¿Eres consciente del impacto que tiene en los demás?

    Desde que me convertí en CEO de APEM, varios compañeros me han dicho lo importante que es para ellos ver a una mujer liderando un negocio. Antes no lo pensaba demasiado, pero ahora veo que las líderes mujeres siguen sin ser la norma y que tengo una oportunidad para cambiar eso de cara a las futuras líderes. Siento que tengo un doble rol: liderar el día a día y, además, pensar en el entorno que estoy creando para fomentar y apoyar a más mujeres líderes.

    Con el tiempo, ¿cómo ha evolucionado tu visión sobre la relación entre género y liderazgo?

    Creo que, más avanzada mi carrera, he reconocido con mayor claridad el desequilibrio de género que aún existe en los niveles directivos, lo que me ha dado un mayor sentido de responsabilidad. Creo que debo liderar, no solo como ejecutiva, sino como mujer, marcando un ejemplo para quienes me rodean. Históricamente, las mujeres han tenido que adaptarse a un entorno dominado por hombres, a veces teniendo que renunciar a ser fieles a sí mismas. Yo me centro mucho en mantenerme fiel a mis valores y propósito y contribuir desde ahí, independientemente de cuántos hombres o mujeres haya en la sala. He comprobado que esto es bien recibido y me impulsa a seguir construyendo un futuro donde el género esté bien representado y valorado por la diversidad de perspectivas que aporta.

    ¿Cuáles han sido algunos de los mayores retos que has enfrentado como mujer en puestos directivos, especialmente en entornos tradicionalmente masculinos?

    Pido disculpas por adelantado por algunos estereotipos que voy a mencionar y que son sólo eso, no el reflejo de ningún individuo, sino comportamientos que he encontrado en ocasiones. Los mayores retos han surgido al tratar de hacerme oír en entornos de decisión mayoritariamente masculinos sin dejar de ser yo misma.

    Algunos ejemplos: las mujeres suelen infravalorar sus capacidades; los hombres suelen expresar las suyas con más confianza; las voces masculinas son más dominantes por tono y profundidad; las conversaciones informales tienden a girar en torno a intereses masculinos, lo que dificulta nuestra participación; y las mujeres en puestos directivos suelen seguir llevando más carga en el hogar que sus pares masculinos. Todo esto puede convertirse en obstáculos para liderar con eficacia.

    Hablas de convertir obstáculos en oportunidades. ¿Cómo lo has hecho en la práctica?

    He aprendido dos cosas: primero, muchos de esos obstáculos provienen de una falta de confianza en nuestro derecho a contribuir; y segundo, que todos los obstáculos pueden convertirse en oportunidades. En todos los ejemplos anteriores, tenemos margen de acción: ser más seguras sobre nuestras capacidades, entrar en las conversaciones con una voz firme basada en nuestro valor, cambiar el tema en una charla informal con seguridad (y ver la respuesta positiva), convertir la amplitud de responsabilidades en el hogar y en el trabajo en una fortaleza que te hace mejor líder. Los obstáculos se convierten en oportunidades.

    ¿Cómo sostienes esa actitud en los días en los que aparece la duda?

    Mi sentido de propósito y de valor personal nace de muchos ámbitos, creo que es importante que todos podamos sentir que valemos por cosas distintas. Saber que mis hijos están orgullosos de mí, que mi pareja me apoya y que mi familia me valora tal como soy, me ayuda a mantenerme firme. Eso no significa que no tenga días de crisis en los que flaquea la confianza en mí misma. Trabajo en una industria donde estoy rodeada de personas increíblemente brillantes, mujeres y hombres, y eso puede intimidar. Recordar que tengo la suerte de estar rodeada de gente más inteligente que yo también me ayuda a mantener los pies en la tierra.

    ¿Cómo describirías tu estilo de liderazgo y cómo lo han moldeado tus experiencias como mujer?

    Creo que quienes trabajan conmigo reconocerían que mi estilo de liderazgo pone al equipo en el centro de todo. En mis inicios, trabajé en entornos donde el individuo iba por delante del equipo. Eso chocaba con mi estilo natural. Ahora, desde el puesto de CEO, disfruto impulsando el espíritu de equipo y demostrando que un equipo que rinde a tope siempre es más fuerte que cualquier individuo.

    ¿Qué consejo darías a mujeres que quieren crecer profesionalmente y asumir roles de liderazgo?

    Ten seguridad en ti misma y sé fiel a quién eres. Cuando ser fiel a ti misma signifique ser demasiado modesta, pedir permiso para hablar o perdón por contribuir, profundiza y pregúntate: ¿eres así realmente o es solo un reflejo del entorno? Toma el control de lo que quieres lograr y persíguelo con confianza.

    Mirando al futuro, ¿cuál es tu visión para la próxima generación de mujeres líderes en nuestra industria?

    “El talento más brillante, iluminando el camino hacia un entorno natural compartido y próspero”. Éste ha sido el lema de APEM desde que me uní, y seguirá siendo nuestra máxima mientras ampliamos nuestra presencia global, capacidades y clientes. Es una suerte poder aprender unos de otros dentro de un grupo diverso y construir juntos un futuro sostenible para nuestra gente y nuestros clientes.

    Es notorio cuánto destacas a las mujeres a tu alrededor…

    Como líder, me siento profundamente agradecida de poder representar al sector de la consultoría medioambiental, donde hay grandes mujeres que lideran, innovan y son expertas en sus campos. Es importante subrayarlo: APEM es hogar de líderes mujeres reconocidas globalmente, que ya estaban abriendo camino mucho antes de que yo llegara. Soy solo una de muchas, y espero que mi papel como primera mujer al frente de una división en Applus+ pueda ayudar aún más al avance y éxito de otras mujeres.

    Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría compartir con los equipos de Applus+ por el Día Internacional de la Mujer?

    A todos los que leen esto: la fuerza de lo que podemos lograr viene de aprovechar el talento de todas las personas, independientemente del género. Imaginemos lo que podemos conseguir cuando aprendemos unos de otros y combinamos nuestras fortalezas para crear algo mejor. La diversidad de género nos beneficia a todos; abramos nuestra mente y aprendamos de nuestras diferencias para sacar lo mejor de cada uno".

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